Bienvenidos al espacio virtual de publicaciones vinculadas a la materia Educación Ciudadana. Además les propongo trabajar con Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) para compartir, crear, comunicarse, re-aprender y trabajar colaborativamente con materiales relacionados a los temas vinculados a la Comunidad Internacional y Derechos Humanos.
Comparto un video del momento en que recibimos el Premio UBA
al blog de aula nivel secundario por Barrilete Cívico.
.
Quiero agradecer a los docentes de la cátedra de Brocher de Diseño
de Indumentaria de la
Facultad de Arquitectura, Diseño e Indumentaria (FADU) por
compartir un video genial que realizaron mientras subíamos al escenario para
recibir el premio. Además, los felicito por sus éxitos. Este es el blog
premiado: Diseño de Indumentaria / FADU - UBA
11 de diciembre 2017
Premio UBA IX edición
Primer Premio al blog de aula nivel secundario para
"Barrilete Cívico"
Ganadores del Premio UBA al blog de aula nivel secundario 2017
Damos
las gracias a la Universidad de Buenos Aires por reconocer al blog educativo “Barrilete
Cívico” con la distinción del primer premio en blog de aula del nivel
secundario.
El Premio
UBA al periodismo educativo y cultural se ha planteado como objetivo reconocer
el empleo de las nuevas tecnologías de información y comunicación para la
divulgación de contenidos culturales y científicos. También para su aprovechamiento
como herramienta de acompañamiento en el proceso de enseñanza – aprendizaje en
un ámbito educativo.
Entendiendo
que la UBA tiene como fines la promoción, la difusión y la preservación de la
cultura, no sólo a través de la docencia, investigación y extensión que le son
inherentes, sino también generando mecanismos que incentiven a otras
instituciones y actores sociales a sumarse a esta tarea, se generó esta
instancia que estableció un reconocimiento institucional y académico a aquellos
medios y periodistas que se comprometen con la divulgación de contenidos
educativos, científicos y de investigación.
Aportes de las luchas por la verdad y justicia al derecho internacional
Durante el período en que América Latina fue arrasada por gobiernos dictatoriales, desde la década del '60, las prácticas de la tortura y desaparición forzada de persona fueron habituales. Pero en otras partes del mundo éstos métodos también fueron usados.
Frente a esta situación se produjeron diversas normativas a nivel regional e internacional que buscaban evitar esos hechos pudieran repetirse.
Por otro lado, desde la década de 1990, se pusieron en funcionamiento tribunales internacionales que tenían como objetivo perseguir, juzgar y condenar a quienes cometieran ese tipo de crímenes en cualquier parte del mundo. En estos procesos, Argentina ocupó un papel internacional destacado.
Entre los documentos redactados podemos mencionar:
Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas crueles, inhumanos y/o degradantes (ONU-1984)
Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas (OEA-1994)
"Desaparecidos" de Ricardo Carpani de 1986
El cuadro, pintado en blanco y negro, se presenta en tres planos.
En el primero se observa la figura de un desaparecido con la venda que se usaba en los campos de concentración durante la dictadura.
En el segundo plano el artista intenta devolverle la identidad a los desaparecidos. Su pasado y su compromiso político aparecen representados, en la parte inferior izquierdo, por la manifestación multitudinaria con carteles y puños en alto. Un poco más arriba un rostro (libre de vendas) aparece en actitud desafiante junto a su puño crispado.A la derecha dos caballos indómitos representan la fuerza y los ideales de libertad.
En el último plano, una mirada dolorosa parece pedir memoria y justicia.
A lo largo
de la década de 1980 y los primeros años de la de los 90, la mayoría de los países
de América Latina llevaron a cabo los “procesos de transición” desde los regímenes
autoritarios que se habían establecido a lo largo de las décadas de 1960 y 1970,
con una fuerte presencia de gobiernos militares, a los nuevos gobiernos democráticos.
De este
modo, una vez reestablecidas las prácticas democráticas de los países
latinoamericanos, los miembros de las fuerzas armadas y otras fuerzas de
seguridad acusados por los crímenes de lesa humanidad y las violaciones sistemáticas
a los derechos humanos cometidos durante las dictaduras militares que implementaron
el terrorismo de Estado, o fueron castigados de forma parcial (como el caso de
Argentina) o quedaron impunes (como el caso de Chile con el Gral. Pinochet).
La
condicionada salida de los presidentes militares o los indultos dados después
(como fue el caso de Argentina durante la presidencia de Menem) parecieron
cerrar el ciclo de enjuiciamiento y castigo que distintos actores sociales
reclamaban en América Latina.
Juez español Baltasar Garzón
Pero en
1998 el juez español Baltasar Garzón promovió un proceso judicial contra los
militares latinoamericanos acusados de violaciones de derechos humanos. De esta
manera, Garzón solicitó la extradición de Pinochet y de Massera por considerar
probada su participación en el secuestro y desaparición de ciudadanos españoles
en sus respectivos países. El juez argumentó teniendo presente los Pactos y Convenciones
que establecían que el delito de genocidio no prescribe y que sus responsables
pueden ser juzgados en cualquier parte del mundo.
Uno de los casos más destacados fue el de Adolfo Scilingo. Este marino reconoció, en forma personal ante el juez Garzón cómo y con qué frecuencia se realizaban los llamados "vuelos de la muerte" en los que había participado activamente. El Tribunal lo condenó como autor responsable del delito de lesa humanidad previsto en el Código Penal español ya que lo encontró culpable de 30 muertes alevosas, una detención ilegal y tortura. Se le impusieron 30 penas de 21 años de prisión y dos penas de 5 años; con un límite de cumplimiento total de 30 años.
Completar el siguiente
cuadro teniendo en cuenta la información de la carpeta de la prof. Sánchez, los
recursos subidos al blog y los apuntes de clase:
Convención contra la imprescriptibilidad de los crímenes de
guerra y de lesa humanidad
Los terribles actos cometidos durante a Segunda Guerra Mundial dieron lugar a las nociones de "crímenes de lesa humanidad" que hacen referencia a las acciones tan graves que son consideradas delitos que atentan contra toda la humanidad en su conjunto.
En el marco de las Naciones Unidas se adoptó la Convención contra la imprescriptibilidad de los crímenes de
guerra y de lesa humanidad en 1968.
Comparto el esquema que se realizó sintetizando el Convenio:
Para realizar este esquema se usó la herramienta popplet
Convención para la Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio
Como mencionamos en entradas anteriores, la Convención para la Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio goza de jerarquía constitucional desde la reforma constitucional llevada a cabo en 1994.
La Convención para la Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio es un documento de las Naciones Unidas aprobado en 1948, luego de las consecuencias provocadas por la Segunda Guerra Mundial. Fue vital el accionar del jurista polaco Raphael Lemkin, que fue el primero en presentar el término "genocidio", al intentar denunciar las atrocidades cometidas por el Estado Nazi.
Comparto el esquema que se elaboró para presentar las mínimas consideraciones que debemos tener en cuenta para comprender el documento:
Para elaborar el esquema se usó la herramienta popplet
Aportes del Derecho Internacional en la situación Argentina
En 1994, durante la presidencia de Menem, se llevó a cabo la reforma constitucional en Argentina. Esto propició que acuerdos internacionales alcanzaran la jerarquía constitucional. Fue el caso de la Convención para la Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio(desde 1994) y la Convención contra la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad.
De esta manera, el Derecho Internacional ha jugado un papel relevante en la lucha por la verdad y la justicia frente a los crímenes de la dictadura militar, sobre todo una vez ya aplicadas las Leyes de Punto Final y de Obediencia Debida. El Derecho Internacional permitió el enjuiciamiento y condena desde el exterior de país, al categorizar los crímenes cometidos por las Juntas Militares como Genocidios o actos de Lesa Humanidad.
Los Juicios por la Verdad se iniciaron en la Argentina en 1995 y se basaron en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, en el derecho a la verdad y, como elementos de éste, en el derecho a la memoria, al duelo (reclamo del cuerpo o del destino corrido por la víctima) y al patrimonio cultural (rito funerario). Los juicios por la verdad se originaron ante la falta de respuesta del Estado respecto al destino de los desaparecidos y ante la imposibilidad de reclamarla jurídicamente luego de las leyes de impunidad (Punto Final y Obediencia Debida) y los indultos.
El derecho a la verdad se sustenta en el derecho de las familias de saber el paradero final de los desaparecidos y en la obligación de los Estados de investigar hasta la averiguación de toda la verdad y brindar esa información.
“Lesa” significa
agravio por lo que al colocarlo con el término humanidad, significa, agravio, daño a
la humanidad.
Los
horrores cometidos durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) dieron lugar a
la noción de “crímenes de lesa humanidad” o “crímenes contra la humanidad”, ya
que hacen referencia a acciones tan graves que constituyen crímenes o delitos
que afectan a la humanidad en su conjunto.
El
concepto de “crímenes de lesa humanidad”
fue utilizado por primera vez en el Estatuto del Tribunal Internacional de Nuremberg
de 1945, en el que se juzgaron los crímenes perpetrados por el Estado nazi.
Continuando
con el recorrido histórico, hay que indicar que en 1968, en el marco de las
Naciones Unidas, se adoptó la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes
de Guerra y los Crímenes de Lesa Humanidad. Esto implicaba que, debido a la gravedad
de esos crímenes, siempre se puede iniciar una acción penal para su
juzgamiento, aunque haya pasado mucho tiempo desde su acción.
“El Grito de la Memoria”, mural de Pável Égüez. En
Quito, Ecuador.